miércoles, 16 de septiembre de 2009

Instan - tanes de la calle

Hace ya unos días que no estoy yendo caminando a cursar y siento que me falta algo...

Cuando me puse a pensar que podía ser lo que me faltaba me di cuenta que eran las "fotos" "instantáneas de la calle"

...

Ese mundo que esta fuera de mi, un mundo que me gusta mirarlo, pensarlo, "fotografiarlo"...

Me gusta cuando camino no mirar mucho el piso, siento que no estaría mirando nada, solo caminando dentro de mi mundo.

Me gusta caminar mirando el rostro de las personas que me cruzo, algunos van con la mirada perdida, no sé si porque están preocupados en mil cosas o simplemente están siendo indiferentes.

Hay quienes van enojados y su mirada va gritando cosas que solo ellos escuchan.

Se ve gente triste, los que miran a los otros llevan pedidos de ayuda en sus ojos, pero otros se ven resignados, agotados,...

Algunos están muy apurados, tanto que no tienen tiempo de pedir permiso ni disculpas por el empujón. otros esperan, en la parada del colectivo, en las puertas de las casas, en la plaza...

No importa cuantas veces camine el mismo lugar, nunca es el mismo, nunca las mismas escenas, ni los mismos colores, ...

No sé porque es tan poca la gente que camina mirando el mundo, mirando a los otros, aprovechando ese momento para hacer algo distinto que pensar en uno o en nada.

lo más paradójico, pero al mismo tiempo lindo, es cuando me cruzo con los carritos que llevan bebes. Ellos si van mirando el mundo, nos van mirando, casi como buscando que los miremos... Suelo regalarles una sonrisa. No sé si la entienden, no sé si la recordarán, lo que si sé es que la ven, porque van mirando...

2 comentarios:

Marco dijo...

Muy bueno! Me hace pensar en las posibles diferencias entre aquel ser que va en el carrito y la otra persona que observa el mundo.

Creo que la diferencia entre el bebé y el adulto es que el bebé cuando mira no se sesga por pensamientos… En cierto punto se torna algo mítico, porque quizá nunca se sabrá que es lo que le pasa al bebé, pero lo cierto es que las personas que observan muchas veces se dejan engañar por sus propios pensamientos y estados de ánimo.

Será que a veces ese contemplar, así como lo hace el bebé ante un mundo que se le presenta y descubre a la vez, es una de las respuestas que nos permite dejar nuestros prejuicios de lado?

Muy bueno el blog! :)

Besos,
Marco!

Pablo dijo...

Cuando caminamos por la calle somos extraños, siempre intentamos evitar la mirada de los demas, porque es a traves de ella que uno queda expuesto al mundo, No por nada se dice que los ojos son las ventanas del alma.

Yo creo que si uno anda mirando a los otros, es porque busca que los otros tambien lo miren a uno.

En fin dejando de divagar, yo por mi parte prefiero ver el piso, ya me encontre 5 $ de esta forma :P

Saludos

Pablo.

Pd: lo prometido es deuda ^^