lunes, 8 de junio de 2009

Momentos difíciles

Hoy pensaba en los momentos difíciles, momentos de “crisis”, esos momentos en que el estado meteorológico personal indica la presencia de tornados, terremotos y tsunamis.

Momentos en los que uno no siente sus pies sobre la tierra porque es parte del tornado, o siente que si realmente los pies están sobre la tierra el terremoto no nos permite el equilibrio y sentimos que caemos a cada paso, o el tsunami nos arrasa sin permitirnos pensar que es lo que está pasando.

Parecería que nos irrumpe la incertidumbre, desconfiamos de aquellas frases que alguna vez escuchamos que decían “después de la tormenta siempre llega la calma”, o “después de la tormenta siempre sale el sol”. Resulta imposible creer en esto cuando estamos inmersos en este clima que se presenta como interminable.

Muchas cosas cambian en esos momentos. Se hace difícil poder avanzar y al mismo tiempo proteger lo que se tiene. De alguna manera todo lo que se posee corre riesgo de perderse, destruirse, romperse. La angustia invade el cuerpo, la cabeza y hasta el corazón.

Cuando la tormenta pase, será necesario retomar fuerzas, no habrá sido fácil salir “con vida” de eso, pero tendremos la vida.

Será el momento de ver, con los ojos bien abiertos que quedó con posibilidades de ser reconstruido, que quedará como un recuerdo porque es insalvable, que terrenos nuevos y óptimos tenemos para edificar.

No debe ser nada fácil tener que “volver a empezar”, otra vez. Seguramente nos invada el miedo al futuro y por momentos vamos quizás a preferir quedarnos sentados intentado ver y pensando en un pasado que ya no está. En esos momentos sería bueno que podamos contar con una parte en nosotros que nos diga que quedarnos paralizados por el recuerdo o imaginando lo que sería la vida si nunca hubiera existido esa tormenta, sería prácticamente igual que haber perdido la vida en ese tornado, terremoto o tsunami. Si seguimos con vida después de todo eso es porque tenemos una nueva oportunidad de salir adelante.

5 comentarios:

Lucho dijo...

hola Fely, leí las 4 últimas y estan muy buenas... todas nos llegan en un momento distinto de la vida... aunque ultimamente me identifico con varias d esas lamentablente jjeeee

ayudan a pensar q es normal... y esta bueno!!

espero alguna alegre prontito asi todos levantamos el animo jeee besote!!

Unknown dijo...

"Terremotos, tsunamis, y tornados" Si hay algo que tienen en comun todos, es que son desastres naturales, y subrayo naturales, porque son parte de la vida, se dan por fuerzas mayores a nosotros. Lo importante es resistirlos, aguantarlos y sobrevivirlos, como todo desastres natural, en algun momento se acaba, nada es interminable ni lo bueno, ni lo malo. Si todos los dias fueran soleados, los campos moririan secos. Si todos los dias llovieran, se arruinarian tambien las cosechas. Lo que quiero decir es que es necesario en la vida los malos ratos, para disfrutar los buenos.

Saludos.

Fabito dijo...

Lo interesante de este tipo de desastre natural, es que es estrictamente particular, de manera que uno ve como el de al lado permanece inmutable, e incluso sonríe, al tiempo qeu uno esta siendo llevado por un remolino de viento y desesperación y piensa: "de que se ríe este desgraciado?". Es mágico como uno encuentra el mundo tan tranquilo cuando esta experimentando alguna situacion desagradable y dificil de elaborar. Sin embargo, si la tendencia es a salir, el ver tranquilidad en los otros, alegría y mesura en los demás nos anima a creer que yo tambien saldré de este remolino y entonces me daré cuenta que aquel no se reía, sino que me sonreía al verme tan turbado... Y a esto quería llegar: quien ha pasado por un estado de ánimo como éstos, tan frecuentes, bien debería solidarizarse con el que lo esta padeciendo y extenderle una mano al que se lo lleva el remolino, para demostrarle que no es tan grande ni tan fuerte como para llevarse a los dos y que de alguna manera se sale...

Divago Panda! dijo...

Feli!!
Recibí tu mail del no-casamiento, jaja! Te preguntarás quién soy... mira, una pista? Estudiamos un par de años inglés con Gladys, la academia del barrio. Soy Marina y ya hace otro par de años que no nos vemos ni sabemos nada, (al menos no de forma directa), la una de la otra.
Pero nunca me olvidé de la amistad que compartimos, y de aquellos añitos de rebeldía casi infantil.
Espero que etés más que bien y bueno... yo sigo en La Plata y vuelvo a Bahía de tanto en tanto, pero ya nos encontraremos otra vez, chicuela.
Hasta tanto, un abrazo! Cuidate bien y no te olvides que, incluso en la distancia, tenes una oreja o una casilla de mail donde volcar tus alegrías o tus penas, lo que quieras compartir.
Beso!

san dijo...

Lo que dijo Pablo es lo mismo que yo diria... muy preciso lo que comentó.
Agrego una frase, "solopararellenar"(la parodia de "soloporaprender" jaja)


no hay mal que no cure
pero tampoco bien que le dure.... 100 años